7 feb 2011

Lo vano, lo inventado

En la oscuridad de las decisiones crecen las raíces de los cortes finales que son incumplibles para el alma, pero al mismo tiempo son una suerte de salmos tradicionales, se alimentan de las esperanzas, de los ruegos, y del llanto incontrolable sobre lo escrito...
Con mi fuerza cae la noche, o decae agotada, mi fuerza en la noche.
No tiene forma de pena, pero tiene el color agobiante de la desazón constante, no me esfumo en la nada, sólo me hundo en la sensación de tu absoluto vacío; es mi falsa y trágica visión, no es tu alma irreal, sólo es mi mañana desesperada que aún no corre el tiempo lento, en el asilo de tu distancia tu nombre se desarma, girás.. me engañás, y en el evidente mareo te descubro intacto... nublandome de mar los ojos.

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