Es la vida la que toma la desición de someterse sin pausa a la próxima mudanza triste, de no encontrar aún su lugar, de cambiar todo el tiempo, y no saber pertenecer.
Dejar la ciudad con el alma agotada y olvidarse de caminar por las calles grandes mientras presiona con fuerza felíz el boton rotundo de su cámara, que capta a cada uno de los edificios rotos que la rodean. El ruido de las madrugadas en la avenida sinfin, la gente indiferente, ellas y él... con su tristeza que entristece al corazón más azul. Los libros de puntas gastadas por el roce y la música media rota de tanto hacerla girar. Despegarse de la oscuridad que traspasó su debilidad y al fin volver al campo de los mares, de los sueños. No sabe el porqué. Sabe el para qué.
Mi vida se elige en el Sur.
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ResponderEliminaralu, almendrita, almendra almendrada./
. . . tu forma super poetica de contar tu percepsion de la realidad.. la "realidad"
te dejo un abz mas q grande y muchos besos.
Joni
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